dissabte, 21 de febrer del 2015

amigos accidentales


        gana uno accidentalmente
        los amigos
        primeros

        ayudaron a decidir los míos nuestra generación (digo, cuándo
        nos empezamos),
        el barrio,
        sobre todo el colegio (y, dentro de él, las iniciales
        de los apellidos del padre, el segundo
        idioma,
        la rama de bachillerato),
        también
        nuestras torpezas
comunes

        vinieron,
        es verdad,
        por “caso[s] no prevenido[s]
        ni pensado[s]”[1],
        pero quiero yo que sean
        seguros

       



[1] Diccionario de autoridades.

divendres, 13 de febrer del 2015

nombres de Odín

“Wodan, id est,
        furor…”[1]
        Adán Bremense dijo,
        el primero,
        en latines,
        el nombre cabal de aquel dios del Aquilón,
        y lo que éste (des)cubría: al poeta
        con fiebres, tarado
       
        porque fuera su nombre
maravilloso
Y(a)hv(é)h
lo esconde

        entre los vikingos
        los thulir (valen
nuestros romanceros)
        y,
luego,
los escaldos (trovadores),
dieron mil y un nombres a Odín,
encerrándolo en estupendas figuras retóricas que llaman
kenningar
o heiti,
y que dicen su naturaleza,
sus títulos,
sus atributos,
su aspecto,
su gente,
sus gracias,
su historia,
los animales que lo acompañan,
lo repiten
o buscarán acabarlo

dicen
sus nombres
al Caudillo de los Aesir (una de las dos naciones
de divos),
a papá,
al Viejo (con sus largas barbas),
al esposo, y la delicia, de Frigg,
dicen las bestias de su barra, el águila,
el oso,
los dos cuervos,
el caballo,
y el lobo que lo odia,
dicen
al gran capitán (y la lanza,
o el yelmo,
que gasta para la guerra),
al Viajero (en traje de peregrino, con sombrero de ala ancha,
desastrada capa
y bastón),
al Burlador,
al Mentiroso, y al Verdadero,
al Gamberro,
al que se muda en esto
y lo otro,
al Mago (y su varita
de virtudes),
al Doble,
o al Tercero, o Triple,
al Aullador,
y al de la voz atiplada, de mariquita,
al Tuerto (que ganó,
a trueque de su ojo izquierdo,
musas),
al Juglar,
al que gobierna las runas,
al que trae el sueño,
al que arrea, en el cielo, a la cabeza de una caravana
fantástica,
al Ahorcado, o al señor, o visitador
de los ahorcados,
al que te recibe
al otro lado,
al Pálido, y al Flaco,
a Yggr, o sea,
el Terrible,
al dios
muerto





[1] Hechos de los pontífices de la Iglesia de Hamburgo, Libro IV, Descripción de las islas aquilonales. 1075 / 1076.

dimarts, 10 de febrer del 2015

destiladera

        apartado en mi oficina,
vierto en la alquitara de plomo el vino (es
de lágrima,
el sudor de la uva que guarda lo que soy),
pongo la olla mágica al fuego, suben (no: es
ascensión)
las partes activas,
moquean las narices del alambique,
y recoge la cazuela de cobre sus humores destilados

(pero no son, estas escrituras, el espíritu
perfecto
de aquel caldo grosero,
primero,
sino las heces que quedan pegadas al culo del vaso,
sus excrementos
o madre)





dimarts, 3 de febrer del 2015

flíper

estaban las maquinetas de los futbolines
de la esquina Marvá-
Albacete,
que reunían a los amigotes, estaba,
sobre todo,
la de la cafetería de Yalta Uno, daba
a la piscina
casi familiar,
yo apoyaba el vaso de coca-cola en el cristal
y me distraía con las luces y los ruiditos
más o menos musicales
de los bumpers
mientras esperaba que la chica de los sueños
que me mareaban
bajase de casa,
a ver

diumenge, 1 de febrer del 2015

a (silly) pinball wizard

         once
        I fancied
I was a pinball wizard too:
        an awkward
pubescent
Tommy