dimecres, 31 de desembre del 2014

a bulto


    uno anda esto, me parece, como puede, a bulto, “por mayor,
        indistintamente”,
        a tuertas o a derechas, vamos,
        a lo que salga[1]



[1] Diccionario de Autoridades.

dijous, 25 de desembre del 2014

levanto la Maya

            levanto la Maya por mí 
        y por todo mis compañeros,
a ver si

dimarts, 16 de desembre del 2014

ñudos


si marease, no podría descansar la barca nunca,
        nunca,
        en puerto,
        que no sé los nudos, y los árbitros que conceden títulos
de capitán
me declararán, seguro, impedido
        para el amarre

        parecería, seguro, torero desastrado (¡mira ése, los machos
        desatados!)
        en el ruedo,
        y,
en la palestra, caballero
ridículo (las calzas
en los pies)

        gasté, de infante,
pajarita,
y,
para la fotografía de 3º C, con el padre Ángel, corbata: eran,
ay,
adornos de pega, teatral
attrezzo
que mamá sujetaba con una goma

recuerdo como trabajo
casi iniciático
el aprendizaje de los cordones de las botas,
y todavía desurdo la armazón, que no entiendo, de los zapatos
nuevos,
y paso los cordones cruzados

en la mili aprendí a la fuerza, y he olvidado
adrede,
a hacerme la corbata del traje
espantoso
de bonito

admiro la inteligencia de los dedos
de los ahorcados (y esto
me reconforta algo: mi torpeza
buscaría otras maneras menos horrorosas
de terminarme)

        las cremalleras se me abren, o se enganchan, pierdo
        botones,
        sirvo de muy poca ayuda con collares y pulseras,
        y,
        apretado por los nervios
        y la impaciencia,
        deshago bruto los vestidos
        y los ceñidores
        de mi dama

quien no da nudo, dicen, pierde
punto:
por eso se me desarreglan las costuras de la vida,
y uso como remiendos, para apedazarla, las historias
que me cuento,
estoeraynoera


diumenge, 14 de desembre del 2014

piraterías

te abordo: me llego con esta barca 
de palabraspalabraspalab
        hasta tus playas,
        la arrimo todo lo que me permite la bajamar,
por que puedas con facilidad subirte a ella,
y te robaría
luego,
como hizo Tristán con suseñora, la reina doña Iseo,
en aventura
famosa
y musical


        

dimecres, 10 de desembre del 2014

ahitera

tengo el estómago del alma (quiero decir
        de la psique, con sus tres personas
        más o menos verdaderas)
        muy flaco: con un piñón
        se ahíta,
        y como se vea forzado a hacer la digestión de las viandas
        groseras
        de la vida,
éstas se pegan a sus paredes,
causándome grandes embarazos que miro de aliviar
como puedo, también
con esto

dimarts, 9 de desembre del 2014

golosina

        padecí algo de golosina, aquel “apetito desreglado de comer
sin necesidad”
cosas que sirven “más para el gusto,
que para sustento”[1]

        no me gustaba, aunque la mordía a veces, la regaliz,
esa especie de caña
        con baba
        y pelambre; mucho menos la falsa,
        de goma

        las pastillas de leche de burra, que compraba en la calle Albacete,
        añadían a su sabor dulzón la gracia
        de sus apellidos rústicos

        los chicles, sobre todo los bazooka,
        de tres (¿o eran cuatro?) pisos,
        me fatigaban, aunque me divertía un poco formar con ellos globos,
        hacerlos estallar
luego: prefería, para los recreos, el flash de naranja,
de limón,
y los caramelos de coca-cola que compraba en tiras
que no quería que se terminasen nunca,
nunca

en casa mamá nos regalaba (a mis amigos
también)
con choleck de chocolate o latas de surtidos de galletas
(pero sólo nos comíamos las que venían envueltas en papel de plata azul, verde, rojo)

hoy (casi, desde que llevo largos
los pantalones),
para beneficio de mis muelas, y por no enfadar
al estómago,
y aplazar, o debilitar, migrañas, evito
toda suerte de chucherías,
y no las echo de menos,
pero una tarde de éstas me armaré de valor, pondré
mi vida en el tablero,
y merendaré pan con chocolate, a la mierda
saludes
que de todos modos son intermitentes



       
       



[1] Diccionario de Autoridades.

diumenge, 7 de desembre del 2014

cinecinecinecine

        25-48--00, 25-76-14, 26-77-32, las tardes de los sábados
os convocaba, ¿quedamos?, íbamos (nos decíamos
por los apellidos: Mompó, Arrando, Ortuño, Palazón)
        a los cines de reestreno de nuestros barrios
y de sus orillas
inmediatas,
        el Price,
        el Astoria,
        el Jerusalén,
        daba lo mismo (daban lo mismo
        las películas)