dimarts, 29 de setembre del 2015

revolcadero


        que valiese,
toda esta papelería,
revolcadero,
échate encima de ella,
hala,
estrégate,
refriégate,
que no se te dé
nada
ponerte
perdida,
perderte

dissabte, 26 de setembre del 2015

IMP-

impacientísimo, impedido para la vida ordinaria, y para el ruido del siglo, algo impertinente, impío (“gran pecador, o muy malo”), importuno, imposible (o, por lo menos, poco probable), ¡impostor!, impúdico (y pudoroso, pudoroso), imprudente, impugnable, impuro (¡cochino!), imputable

divendres, 25 de setembre del 2015

a regañadientes


        gruñe, refunfuña a lo que te manden, hazlo
        de mala gana,
        rezongón[1],
        o,
        mejor aún,
        sigue a Bartleby,
        el peligrosísimo escribiente,
        que se plantó,
        y dijo
a su amo,
        I’d
rather
        not,
        y arruinó la oficina,
        y este mundo




[1] Diccionario de Autoridades.

dijous, 17 de setembre del 2015

Hollywood-hood


             daban los martes por la noche un ciclo de cine que andaba
despacio
los años
mejores
de Hollywood,
repasando las carreras de Cary Grant,
de Bogart,
de Ingrid Bergman,
de Gary Cooper,
de Rita Hayworth,
de la Hepburn,
de Ava Gardner,
de Frank Sinatra

mi hermana Eva y yo cruzábamos el pasillo,
en pijama,
nos asomábamos al comedor, ganábamos
licencia
de nuestros padres
para ver la película

yo recortaba fotografías de mis favoritos
de las revistas que mi padre compraba para la clínica,
y las clavaba con chinchetas a las paredes de mi cuarto de niño
más o menos pequeño,
hicieron
la estrellería
de mi primer cielo

el amor era eso (es,
todavía,
esto):
en blanco y negro,
ñoño,
algo bobo,
tan bonito,
Fred Astaire and Ginger Rogers in a gazebo,
isn’t
this
a
lovely
place
to
be
caught
in
the
rain?,
tap
dancing
their
dubious
lives
away
to a Cole Porter
or Gershwin
mellow
and
gay

tune

dijous, 10 de setembre del 2015

otra del Ratoncito Pérez


sólo Freyr, entre los dioses septentrionales, pudo ser un niño
pequeño,
y recibió de los Elfos
de Luz
tres regalos,
un cochino montés
rubio,
un barquito plegable,
de bolsillo,
y,
cuando perdió el primer diente (¡era
de leche!),
uno de los nueve mundos,
Tierra
de Hadas,
que llamaron Álfheimr[1]





[1] Edda poético. Grimnismal, v. 5.

dissabte, 5 de setembre del 2015

pena de daño


“Pena de daño. Se llama por los Santos Padres y Doctores, la pena de los condenados que consiste en carecer de la vista clara de Dios, y estar privados eternamente de su presencia.”[1]

        padezco (con enorme justicia)  de lo que “los Santos Padres
        y Doctores”
        llaman “pena
de daño”,
que las legañas me enturbian la visión
perfecta
de Dios,
y no me hallaré nunca,
nunca,
delante
de
Él:
pero es condena
deliciosa,
ésta de ir así, tentando las paredes
de la vida, los ojos
entelados,
quitado
de Su olor
ruidosísimo,
de su mala
sombra





[1] Diccionario de Autoridades.