dilluns, 26 de gener del 2015

Sócrates, en capilla

        ha regresado a puerto, cumplida su romería, la nave
        enlutada
        que llaman de Teseo,
        y ya puede Atenas (el monstruo
mezclado
de su democracia)
devorar a su hijo
        mejor
        en el centro movedizo, burocrático, de otro laberinto

        en las orillas de su té blancuzco, Sócrates
se ha apartado con sus discípulos
        más o menos puñeteros (pero Platón
        falta)
        para armar (que le importa mucho,
mucho)
su diálogo
culero

sé que hacéis, dice, primero (se encogía
de hombros), befa
y bufa
de mí,
y sí, he ocupado mis cárceles rimando
(¿torpemente?)
las fábulas de Esopo,
y componiendo un Himno a Apolo, el patrón de los aedos,
contradiciéndome
algo,
pues siempre he sostenido que la filosofía es la música
más verdadera,
pero me fatigaba un sueño cabezón, mandan
los dioses,
Sócrates,
que te dediques ahora, en las penúltimas estaciones
de tu pasión, antes de subirte
a tu cruz,
a la poesía, si no

miedoso,
aprensivo,
el maestro defenderá que el alma
no se termina, y un cielo para el filósofo
al otro lado,
con argumentos sofistas, dudosísimos,
y con un cuento (una geografía de tres pisos
y un ático con vistas, estupendo, para los buenos, su loft
particular)

en su tercera navegación Sócrates marea las aguas
turbias
del mythos,
guiado por Orfeo y sus alucinados beatos,
y las ciénagas bajas de los filosofastros,
y notaría el escándalo de los de su corro,
y les dice (lo diría, ¿no?,
corrido), mirad que no son,
estos trabajos postrimeros, casi
póstumos,
de mi inteligencia,
tonterías,
que no busco con ellos mi consolación, o la vuestra

o sí, sí, les dice (¿temblaba?): esto era
y no era: sería
tan bonito poder creer en todo esto, enlodar
con la diarrea de mi palabra nerviosa
el lógos,
hechizado por estas historias fantásticas
huir de embarrancar en la verdad
que me haría libre
pero acabable,
huy


dissabte, 24 de gener del 2015

mis dos señores nuevos

vaciado el mundo del Dios
        del catecismo
        me hice del corro, en mi pubertad burra, de dos mesías
        de zarzuela-
rock:
        Jesucristo Superstar
        y Tommy

        eran musicales sus textos sagrados, dos álbums (the original
        movie
soundtracks)
ilustrados,
        y sus misas
        de cine: andando sus libretos mejoré mucho el inglés
        del Padre Hilario, del Padre Davalillo,
        y supe a mis señores
        nuevos,
escandalosos: un Cristo
postmoderno
y jipi
        y otro-hijo-de-nadie, nacido de una virgen
dudosísima (¡huy,
lamamádetommy!), pinball
        wizard, brujo
        del flíper, divo psicodélico
        y hortera
       
        soy su beato
        aún,
        y visito sus estaciones


dimecres, 21 de gener del 2015

dos relojes


        Gasto (el verbo, lo verás enseguida, viene
        muy a propósito)
        dos relojes de pulsera, según. Uno
        pinta, sobre fondo negro, una nave viquinga, de oro fingido,
        y dice La Crosse,
        La Crosse (a mis amigos buenos en montón).
        El otro lo llevó mi padre mientras le servía la cuenta
        (el cuento)
        de las horas. Ayer,
        al quitarme el abrigo,
        se me cayó al suelo del comedor de Puebla. El cristal
        se ha astillado,
        y los doce números que resumen el día y la noche
        con indiferencia,
        desclavados,
        descendidos
        de su palosanto,
        desordenan el tiempo de sus aguas turbias,
poco profundas.
Conserva el apellido pijo, Pertegaz, y el cuarzo
que hace la materia de su corazón seguro. He perdido,
papá,
con el accidente,
otro pedazo de tu cuerpo. Pero andan las manecillas
y el segundero
aún, tic tac, tic
tac,
punteando mis nerviosas melancolías.
       


diumenge, 11 de gener del 2015

dijous, 8 de gener del 2015

agostizo


      *****

“…En este mes [de Agosto] reina el signo de Virgo, tiene su fuerza en el vientre; es asignado al planeta Mercurio… (…) El que naciere en este signo será muy gastador y músico. En este mes la compañía de las mujeres es peligrosa más que en otro tiempo, y el sueño de medio día, el baño y el mucho comer.”[1]

        yo nací, segunda
        vez,
        en agosto,
        un poco antes de que se entre Virgo en el cielo,
        mientras el León ronca sus penúltimas,
        debajo de Mercurio,
        y soy,
        quizás,
        por eso,
        andorrero
        y nervioso,
        y mudadizo,
        sigo como puedo a las almas en sus tránsitos
        y gasto talentos
        inútiles
       
        y sí, puede en mí mucho
        el vientre,
        y,
        emborricado,
        procuré,
        este mes,
        para empezarme,
        aunque lo juzgan peligrosísimo,
        tu compañía


***** 
Agostizo. “Nacido por el mes de Agosto, de cuyo nombre se forma esta palabra: assí llaman comúnmente a los gatos, y caballos que nacen en este mes, los quales por lo regular son de poca medra, y los caballos ordinariamente tienen el vicio de echarse en el agua, quando passan algún arroyo, río, o parte donde la hay.”[2]

        he dicho otras veces mi segunda
        venida,
        en agosto,
        y me hacen,
        por eso,
        de poco provecho
y vicioso
(y notan que encuentro alivio en las aguas
        corredoras)



[1] Sebastián de Covarrubias, Tesoro de la lengua castellana, o española.
[2] Diccionario de Autoridades.