dimecres, 24 de juny del 2015

Chap-

¡chapuzarse en las cosas,
entrarse
en ellas
de cabeza, los ojos cerrados,
a ver!

        todas las chapurreo: me refiero a mi lengua natural,
la de mis apellidos,
y también a las que ando tentando sus paredes,
y con muchísimo gusto: hacen,
todas ellas,
mis patios de recreo

son, estas casetas de palabras (y no es modestia
postiza),
alegre,
entretenida
chapucería

chapoteo en el barro
de la vida
(y me pongo
perdido,
y me riñen)


dijous, 11 de juny del 2015

Golondros (vale antojos) (2)

        tengo debilidad por dos golondrinas
        pez
que son (tienen aletas muy poderosas) saltarinas, casi volanderas:
por el Hirundichthys rondelitii, porque es “especie
cosmopolita”,
y pinta el vientre de plata
y la espalda azul,
para disimularse, durante sus acrobacias,
con los océanos que marean
y con el cielo;
por la Trigla
        lucerna,
        porque en la noche sobrenadan los mares en manadas,
y parecen (lo dice su apellido
latino) fósforos encendidos, brevísimos
(acarician la superficie de las aguas con débiles fueguecillos
y repiten, ¿no?, a la ruaj, el aliento
divinal
primero,
que fecundó la nada turbia,
tibia
de nuestros principios)


dimecres, 10 de juny del 2015

golondros (vale antojos) (1)

por la gracia de su vuelo,
porque fueron mis estupendas compañeras de piso, también
        porque mamá cantaba una habanera que empezaba, golondrina
de amor,
        que a Torrevieja vas,
        de entre todo el averío prefiero
        este pájaro,
y fuera
        además
        su pollo literal
        y figurado,
        porque llaman así, golondrino, al que gusta mudarse con las estaciones,
las que sirven de mojonera, digo, a nuestra pasión
        particular,
        y porque dan ese título (el de golondrino,
        decía),
        a causa de ello,
        al soldado desertor, que es el mejor soldado,
        y porque traduce al Vagus latino, nuestro bravo, cabezón
        holgazán,
        que dice a su amo,
        I’d
        rather
        not

        

divendres, 5 de juny del 2015

mester de zullenco

        ridículas pedorras
        de entremés,
        soberbiosos, luciferinos cuescos,
        musicales, entonados descosidos,
prólogos, o contrapuntos de las aguas
mayores,
las vocecitas de la gente que puebla tu patio
interior,
vientos
ponientes,
bufas discretísimas,
secretas,
aliento trasero,
meteórico escándalo,
espumas sonoras de tu alma fermentada, de tu espíritu
follón


dimecres, 3 de juny del 2015

teoría y práctica de la siesta


        soy incapaz de dar una cabezadita, así, en cualquier parte, en el sofá, por ejemplo,
        en el autobús, en los aviones transatlánticos,
        ¡en público!

        yo tengo que hacer mis siestas
        apartadamente,
        y acostado en la cama, en posición, casi,
        fetal,
        como buscando regresar a los mares turbios, tibios,
        anteriores al tiempo,
        y al mundo

        acudo puntual a la que ayuda a la digestión,
        después de la comida del mediodía: ésta
        solía hacerla brevísima, tanto
        que movía la admiración, y divertía, a mi gente; últimamente
        no,
        y,
        como me llegue a ella con el cansancio dulce del ejercicio,
        la alargo hasta que gana el título de siestorra

si son en el verano, y sirven al estómago, parecen saludables,
veniales
faltas,
pero yo cometo vicio mortal,
pues las hago en todas las estaciones,
y en pijama
        (sin orinal),
        y de todas las especies, la que dicen del borrego,
        o del carnero,
        es exquisita,
        y también me sienta muy bien esa otra, cerca de la cena,
que yo llamo mi costumbre,
la prologo leyendo un poco de los libros que se apilan en mi mesilla de noche,
        y a ti te enfada, o te inquieta, un poco, ¿será
que está malo?

no, no: salgo de esos sueñecitos
muy reparado,
desperezándome para empezarme
otra vez