es
terneza que se dice sobre todo de los chiquillos nerviosetes,
atarantados,
y
algo burros: empléala,
también
conmigo, cariñosamente,
sacudiendo la
cabeza,
levantando las
manos a un cielo
duro de oído,
encogiéndote
de hombros,
medio divertida,
di
que soy un
trasto,
que parezco
“enfadoso”, jodido
de tratar,
que no sirvo
“sino de estorbo,
o embarazo”,
vuélveme
ahora
al latín,
que entendían
mucho los romanos,
dale
aún,
di,
eres, Manuel,
“fastidiosus vel
inutilis homo”[1],
o,
mejor,
como si yo empezase,
o terminase
alguna especie
de hombre, o de mona, “homo
inutilis”
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada