dilluns, 12 d’octubre del 2015

un trasto


        es terneza que se dice sobre todo de los chiquillos nerviosetes,
        atarantados,
        y algo burros: empléala,
también conmigo, cariñosamente,
sacudiendo la cabeza,
levantando las manos a un cielo
duro de oído,
encogiéndote de hombros,
medio divertida, di
que soy un trasto,
que parezco “enfadoso”, jodido
de tratar,
que no sirvo “sino de estorbo,
o embarazo”,
vuélveme
ahora
al latín,
que entendían mucho los romanos,
dale
aún,
di,
eres, Manuel, “fastidiosus vel
inutilis homo[1],
o,
mejor,
como si yo empezase, o terminase
alguna especie de hombre, o de mona, “homo
inutilis







[1] Diccionario de Autoridades.

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada