dijous, 10 de setembre del 2015

otra del Ratoncito Pérez


sólo Freyr, entre los dioses septentrionales, pudo ser un niño
pequeño,
y recibió de los Elfos
de Luz
tres regalos,
un cochino montés
rubio,
un barquito plegable,
de bolsillo,
y,
cuando perdió el primer diente (¡era
de leche!),
uno de los nueve mundos,
Tierra
de Hadas,
que llamaron Álfheimr[1]





[1] Edda poético. Grimnismal, v. 5.

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