dijous, 25 de setembre del 2014

Avalón




Palabra alucinada de Merlín en babero
        de colegial,
desde la orilla de un pantano desecado,
aquel Jabalí de la Cornualla
        que pudo
tanto,
su final
lo cubrirá
una mortaja de misterio,
y se volverá
cuento.[1]

        Y sí, al rey Arturo, herido
de muerte
        en Camblano,
        lo transportaron
        hasta la isla de Avalón,
        para que curasen sus heridas.[2]

        Barinto fue su barquero
        tremendo.
        Taliesín acompañó su travesía con versos
        musicales.
        Y la isla llaman Afortunada
        o de los Frutos,
        que da manzanas
        y uva
        facilísimas,
        y vive allí uno
centenario,
       



y cuida de Arturo
        Morgana,
        su señora,
        con sus ocho hermanas,
y son,
todas ellas,
maravillosas.[3]

        No.
        Era Arganta la reina
mágica
de Avalón,
        y fueron dos damas suyas
        las que le trajeron
        en una barca
        a Arturo.[4]

        Pero el  Brut y Brenhinedd llama,
        a la isla de Avalón,
        Ynys Avallach.
       
        La escandinava Breta Sogur da el nombre de Assysla a la isla
última
de Arturo.[5]
Tuvo allí cirujanos
torpes,
porque indica su tumba en Canterbury.[6]

        Y en el lai de María de Francia
        se lleva a Lanval
        a Avalón
        su extraña amiga,
        con sus dos estupendas damas compañeras.



        Pero Giraldo de Cambria quiso que fuera
la isla de Avalón
        Glastonbury,
        el cementerio,
        y no el hospital encantado,
        del rey.

        Maestro Gautier Map no dice Avalón en La Mort le Roi Artu,
sólo que don Giflete vio que embarcaba a su señor Morgana,
        su hermana
        inhumana
        con otras mujeres,
        y supo
        luego
        que trajeron un cuerpo
        que dijeron
        que era el del rey
        hasta la Capilla Negra,
        para que lo enterrasen.

        Thomas Malory da los nombres de hembras
        fabulosas
        que se llevaron a Arturo
        a la isla de Avilión,
        su hermana, Fata Morgana,
        y la señora de Gales del Norte,
        y la de las Tierras Yermas,
        y Nimué, la Dama del Lago.
Ellas mismas traerían su cuerpo
para que le diesen sepultura.[7]



Sir Bedivere vio alejarse
hacia el poniente
la barca,
y le pareció que oía,
desde la otra orilla del mundo,
las alegrías de una villa
que recibía
a su señor.[8]

        Sólo Chrétien de Troyes hace
        a un varón
        señor de la isla de Avalón,
        un Guingamors,
        amigo
        del hada Morgana.[9]

        Sus barqueras,
en ésta,
equivocaron el rumbo,
dejaron Avalón
a babor
y pasaron a América.
Fue para mejor,
porque allí,
en Windfall Run,
Arturo dio con la Fuente de los Grandes Espíritus,
se abrevó en ella
y se remedió.[10]



En otro librito, De antiquitate Glastoniensis ecclesiae (1129 – 1134),
Guillermo de Malmesbury afirma que Avalón es
otro nombre de Glastonbury[11],
y que la señoreaba,
con sus hijas,
Avalloch.[12]
Avalloch es,
en los mitos donde se dicen los galeses,
dios,
y dueño de un pomar
fantástico,
y engendró a Modrona,
“la Madre”,
la cual concibió
a su vez
a Mabon,
que apellidan “el Hijo de Modrona”,
cosa que vale
decir
“el Hijo
(despadrado)
de la Madre”.

        Avalón es, ¿no?,
cualquier isla que caiga hacia la puesta de sol,
donde se derrumba el horizonte de agua.
Es isla de brujas
amables,
que curan de los héroes moribundos.
Avalón es tránsito,
es parada
y fonda
que viene antes de la asunción.    



        ¿Dicen a Arturo
debajo de la tierra?
No.
Arturo come aún las dulces manzanas de la muerte
aplazada
una hora más, una hora más,
distrayendo el miedo con la música de la cítara de Titona,
la pequeña de las nueve hermanas dueñas de la isla.
       




[1] Galfrido Monemutense, Historia Regum Britanniae, VII, 3.
[2] Galfrido Monemutense, Historia Regum Britanniae, XI, 2.
[3] Galfrido Monemutense, Vita Merlini.
[4] Layamon, Brut.
[5] Dixon-Kennedy (1995: 31 [“Assysla”]).
[6] Dixon-Kennedy (1995: 49 [“Breta Sogur”]).
[7] Sir Thomas Malory, Le Morte D’Arthur, Libro XXI, cap. 6.
[8] Lord Alfred Tennyson, El pasaje de Arturo.
[9] “Guingamors / de l’isle d’Avalons fu sire, / de cestui avons oï dire / qu’il fu amis Morgant la fee .” (v. 1904) Chrétien de Troyes, Erec et Enide (ha. 1170)
[10] Dixon-Kennedy (1995: 288 [“Windfall Run”], y 135 [“Great Spirits Spring”]).
[11] Goodrich (1989: 249).
[12] Dixon-Kennedy (1995: 32 [“Avalloch”]).

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